He
aprendido que la vida no es fácil. He
aprendido a conseguir las cosas por mí misma. He
aprendido a crear mi propia muralla de protección contra la gente que me hiere.
He aprendido que para conseguir algo hay que llegar a sufrir por
ello sin importarnos cuanto nos lleve conseguirlo. He
aprendido que amar es una palabra muy grande. He
aprendido a conformarme con las cosas pequeñas porque son las que más
apreciaras después. He aprendido a amar sin ser
correspondida ni querida. He aprendido que en estos tiempos, hay
que ser más fuerte que los que te rodean. He
aprendido que cada persona tiene un niño en su interior. He aprendido a
conformarme con cosas que no quería, pero después las necesitaba. He
aprendido que las horas, sólo es tiempo y que cada hora de tu vida, cuenta. He
aprendido a vivir mi propia vida, sin cuentos que soñaba de pequeña o películas
que me imaginaba y ahora solo vivo mis mejores momentos. He
aprendido a no ser egoísta porque las personas que lo son, pierden cosas
importantes. He aprendido a ver las cosas mucho más claras. He
aprendido a no soñar y a abrir los ojos mucho más. He aprendido
que cada momento de mi vida, cuenta, y que cada día que pasa aprendo más cosas
que ayer. He aprendido a vivir mi vida sin agarrarme a una mano, solo
para no caerme. He aprendido a disfrutar de muchas cosas
sin darme cuenta, y después cuando las recordaba, eran las que más me gustaban. He
aprendido a sonreír cuando lo necesitaba y a llorar cuando algo me pasaba
realmente. Pero lo más importante
que he aprendido en esta vida, cuando menos te lo esperas o te lo imaginas
alguien aparecerá para acudir en ayudarte en lo que sea. Y eso lo he valorado
mucho.
