No sé porque le doy tanta vuelta al asunto como si tratara de vida o muerte. No sé
porque vuelvo a releer la misma página una y otra vez, como disco rayado, y resulta
ser que ni siquiera era uno de mis libros favoritos. No sé porque la vida me
hizo tan puntillosa para algunas cosas y
tan precavida para otras cuando solo es cuestión de despedirse para siempre
siendo que acá ya no tengo nada que hacer y remarcando el hecho de que la vida
continuó para algunos otros que creías conocer tan perfectamente. No sé porque
y teniendo presente mi insistencia en el tema, que alguna parte de mi quisiera
regresar a esos viejos tiempos en que era supuestamente feliz y de pronto sale
a la luz la falsedad humana que reaparece cuando mejor conviene. No sé porque
ya habiendo pasado cierto tiempo hay decepciones que me siguen doliendo y más
aun, temo no poder hallar el valor para perdonar siendo que yo no soy ni más ni
menos que nadie, pero por ese perdón es el que nos hace libres para seguir
adelante y escribir cosas mejores, para darle un cierre a las emociones
interminables, para olvidar y resetear la mente, para volver a creer en una
felicidad posible.