Cuando me refiero a
encontrar a la persona indicada no me refiero a encontrar a alguien que
resuelva mis problemas, ni que me sirva de muleta para cuando me sienta
decaído. Tampoco me refiero a alguien que esté siempre pensando en mí, que me
extrañe o que sienta que me necesita. Sino
a encontrar a alguien que esté ahí, que comparta el tiempo conmigo ya que yo le
compartiría el mío también. Alguien que sepa estar
sin mí pero que prefiera estar conmigo, alguien que
sienta y actúe pensando en un “nosotros” y no en un “tú” y un “yo” por
separado. Alguien que me
ame porque sí y no porque yo le ame.
