No tengo nada que hacer, no tengo nada que dar, no
encuentro la magia en mi manera de hablar. No quiero volver nunca más, todos podemos perder, todos podemos ganar. No quiero olvidarme de hablar. Mi mente tuvo dudas y fingí que no las vi. Ya no quiero vivir así, repitiendo las agonías del
pasado. Es muy duro sobrevivir aunque el tiempo ya nos ha vuelto desconfiados. Tenemos
algo para decir, las cosas ya no son
como las ves.
