Puedo soportar
un par de lágrimas a veces y mostrarlas. No tengo miedo de llorar de vez en
cuando, aunque seguir adelante, ahora que te has ido, me sigue doliendo. Hay
ciertos días en los que finjo que estoy bien, pero no es eso lo que me molesta.
Lo que más me duele es haber sido tan cercanos y haber tenido tanto que decir,
y verte alejarte de mí sin saber lo que pudo haber sido...
