Enséñame a rozarte lento, quiero aprender a quererte, de nuevo,
susurrarte al oído, que puedo. Si quieres te dejo un minuto, pensarte mis
besos, mi cuerpo, y mi fuego, que yo espero si tardas, porque creo que te debo,
mucho. Ahora, que me he quedado solo, veo que te debo tanto y lo siento tanto,
ahora, no aguantaré sin ti, no hay forma de seguir, así... Vamos a jugar a
escondernos, besarnos si de pronto nos vemos, desnúdame, y ya luego veremos,
vamos a robarle el tiempo al tiempo. Por mucho que aprieto tus manos, me cuesta
creer que aún no te hayas marchado, me fundiré en tus labios, como se funden
mis dedos en el piano. Tú, que me enseñaste a
ser sincero, sin temor a lo que pienso, evitando la mentira. Tú, que siempre
has estado presente y cuando no estaba la gente que tanto me prometía.